sábado, 21 de diciembre de 2013

TU DECIDES( Mt 1,18-24)

Resulta curioso, con que mimo nos presentan los Evangelios la concepción de JESÚS, en la persona de su madre MARÍA. Como adornan el cómo y el porqué, para ayudar a José en la decisión, que posteriormente tomará.  

Quisiera centrar el tema del comentario precisamente en el hecho de la toma de decisiones. Todos los días tomamos decisiones. Tomamos decisiones de forma inconsciente, decisiones que sólo nos afectan a nosotros, tomamos decisiones que afectan a nuestra familia, a veces tomamos decisiones influenciados por otros o por la sociedad o por el que dirán. En ocasiones tenemos la oportunidad de tomar decisiones que no sólo nos afectan a nosotros o a la gente que nos rodea, si no que sabemos que pueden ser algo más, un grano al menos, en algo que creemos. Es en ese tipo de decisiones donde los cristianos debemos ser valientes, debemos abstraernos del qué dirán, debemos tomar ejemplo, de los muchos que el Evangelio nos ofrece como muestrario, como ayuda ...

Así, es como yo entiendo la decisión que José tomó, al aceptar la venida de JESÚS, como algo que iba más allá del amor que él sentía por María, más allá de sus propias vidas, su decisión significaba aprobar, apoyar y aceptar lo que el SEÑOR, le pedía. 

También a nosotros, los cristianos, sabemos que el Señor nos pide respuestas, nos pide que seamos decididos, que apoyemos y nos apoyemos. Que aprobemos a los demás. Que como seguidores del ejemplo de Jesús debemos aceptar que el camino no es fácil, pero sí tan esperanzador que nos impulsé a obrar en consecuencia.

Desde aquí, mi más sincera enhorabuena para todos, por vuestra DECISIÓN.
 
ZORIONAK ETA URTE BERRI ON.
 
K.

domingo, 15 de diciembre de 2013

JESÚS, EL QUE HABIA DE VENIR (Mt 11, 2-11)

Al leer el evangelio de hoy a pesar de toparnos con una llamada de atención a lo que esperábamos sobre la venida de Jesús, me ha traído a la mente, con alegría y sobre todo con ESPERANZA, la imagen del Papa Francisco, su imagen alejándose de la ostentosidad del poder y acercándose a los pobres y débiles. Insistiendo desde su escrito la "Alegría del Evangelio" (entusiasta y afortunado nombre) a cooperar con el desarrollo y la educación, a luchar contra el poder del dinero y la dictadura de la economía. Fijándonos en él y en sus palabras se nos hará más fácil trabajar por los pobres, los preferidos del Señor, y concienciarnos a pesar de las actitudes y políticas egoístas que nos rodean y que con la disculpa de la crisis nos llevan a unas desigualdades vergonzosas e intentan disculpar medidas que limitan los derechos básicos de los más débiles y pobres.

En el evangelio de hoy la señal de que Jesús es verdaderamente "el que había de venir" es que lleva la buena noticia a los pobres y consuela y cura a los marginados, no son señales de trompetas, ropa ostentosa, poderío reconocido y mensajes fáciles de digerir, nos dice que nos confundimos si lo que esperábamos es un Jesús más formal y conformista que nos trae por arte de magia la paz, felicidad, abundancia y éxito sin ver las guerras, la infelicidad y la carencia que hay a nuestro alrededor, no debemos equivocarnos.

El camino del adviento nos lleva a Jesús, el mismo camino que nos lleva al Reino de los Cielos donde todos tienen cabida, donde los más pequeños se harán grandes, y en este camino debemos demostrar que somos una comunidad solidaria y que llevamos la "alegría del evangelio" a los caminantes que nos encontramos en el camino.

J.y M.

domingo, 8 de diciembre de 2013

¿ESTAMOS PREPARADOS PARA EL CAMBIO? (Mt 3,1-12)

“Convertíos porque está cerca el reino de los cielos”. Aquí tenemos la exhortación que nos hace Juan Bautista… Es un llamamiento a la conversión… Al cambio y la transformación interior… 

Por otro lado observemos su atuendo y su alimentación: “Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre”.
 
Juan ya ha hecho la transformación interior, la hizo hace tiempo… Prescindió de las costumbres consumistas de su tiempo, y fue coherente de palabra y hecho… Había nacido para ello…
 
En el tiempo actual, vivir así nos resulta complicado… Los parados vivimos angustiados por lo que nos va a deparar mañana, y nuestra mirada a Jesús de Nazaret es apenas fugaz… Perdemos la confianza, y no recordamos aquellas sabias palabras, donde se nos anima diciendo que “Dios proveerá”, “alimenta a los pájaros…”, “viste a los lirios…” Y si las recordamos, nos cuesta creerlas.
 
Recientemente hemos observado que hay esperanza… La campaña de recogida del Banco de Alimentos, ha sido todo un éxito, y mis compañeros y amigos se han dejado la piel (y algo más) en ello, demostrándonos que la transformación es posible… Desde aquí les mando mi reconocimiento y admiración…
 
Como apenas ecos lejanos, suenan ya las tristes palabras de insolidaridad, que muchos domingos se vierten por la mañana, en una radio local, culpando al inmigrante de los males de nuestra ciudad… El huracán de solidaridad las borra… Tan solo son ya un mísero testimonio…
Estamos en Adviento, la Navidad se acerca, pero el reino de los cielos del que nos habla el Bautista, se vislumbra en los pequeños gestos de solidaridad, que multiplicados se convierten en un gesto grande… casi divino…
 
“Y no os hagáis ilusiones, pensando : “Abrahán es nuestro padre”, pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras”. Reflexionando sobre esta otra parte del evangelio, me doy cuenta de que cuantas veces nos sentimos con más derechos, tan solo por el hecho de que somos de aquí… Negamos el pan y la sal al inmigrante, al diferente… Le culpamos injustamente de la delincuencia… Le acusamos de cobrar ayudas de forma fraudulenta… Sin apenas posar la mirada en los verdaderos culpables de la crisis… No nos damos cuenta, de que arrojando piedras contra nuestro hermano diferente, nos las arrojamos contra nosotros mismos… No nos damos cuenta de que ahora nos toca a nosotros o a nuestros hijos, salir a buscar el pan a países como Alemania, Suiza… Y que corremos el riesgo de ser tratados de la misma manera…
 
Escupimos al cielo ciegos de rencor y estupidez, y nuevamente somos cegados por la propia maldad, que por la simple gravedad nos viene de vuelta.

T.C.

domingo, 1 de diciembre de 2013

EXHORTACION A LA VIGILANCIA (Mt, 24, 37-44)

Dando vueltas acerca de éste, mi primer y espero que no último comentario acerca de la exhortación a la vigilancia del evangelio de San Mateo, me viene a la memoria una imagen más dulce:

La de aquellas madres, hoy ya abuelas, sentadas a la mesa, multiplicándose por tres para llegar a todos los rincones, interpretando y reaccionando a todos y cada uno de los gestos de los comensales.

Son las primeras en reponer el pan antes de que se acabe, las que rellenan la jarra de agua, haciendo que por arte de magia –la magia del amor-, la jarra nunca se vacíe de su contenido, son las que colocan un cubierto antes de que nadie lo extrañe, las que vuelven a ofrecer antes de que nadie pida repetir.

En definitiva, son las perfectas anfitrionas, las que vigilan constantemente, infatigables a nuestros ojos, siempre alerta.

Imagino que toda esa cantidad de trabajo, toda esa energía transmitida, todos esos desvelos mostrados, deben de tener sus compensaciones a la vez que generarán sensaciones entre los comensales. Se me ocurren unas pocas:

- La sensación de GRATITUD –hacer algo gratis por lo demás que es pagado con unas GRACIAS-
- La sensación de BIENESTAR –estar bien con uno mismo haciendo el bien a los demás-
- La sensación de PLENITUD –aunque se haya vaciado físicamente, se encuentra llena de satisfacción-
- La sensación de PAZ por el trabajo bien hecho.

Todos esos desvelos que producen tanta satisfacción personal nos muestran que el camino a seguir esta AHÍ:

No pasemos por la vida con la venda de la INDIFERENCIA en los ojos; con la mordaza del MIEDO en los labios; con los tapones del CONFORMISMO en los oídos, en definitiva, con la CONCIENCIA enterrada en lo más hondo de nuestro ser.

VEAMOS, ESUCHEMOS, HABLEMOS, ACTUEMOS 

Según los dictados de nuestra conciencia. Ello nos hará........

MAS LIBRES, MAS SOLIDARIOS, MAS DIGNOS, MAS PERSONAS, MAS PLENOS.

Una buena canción que resuma estas palabras, bien podría ser “un corazón de oro” de Neil Young (en inglés “a heart of gold”). Te propongo que la escuches.

 
Buena semana
 
A.

domingo, 24 de noviembre de 2013

GENTE IGNORANTE, SIN CORAZON (Lc 23,35-43)

En aquel tiempo, había muchos que se burlaban de Jesús. No le creían y lo desafiaban. Pedían pruebas de su fuerza, de su sabiduría. Sabían o no de sus hechos, de sus milagros.

Pero también Jesús pedía mucho: que los hombres se respetasen, que ayudasen unos a otros, que no matasen a sus semejantes. Cosas muy difíciles en aquella época. Gente ignorante, sin corazón. La vida poco valía.

Pero hoy, no todo es diferente. Probemos:

¿Cuántos hacen mal uso de la autoridad que tienen?
¿Cuántos se juzgan poderosos y pierden el valor del respecto?
¿Cuántos son malhechores juzgándose buenos?

Bien, quizás no solo en aquel tiempo había gente ignorante y sin corazón.

Vamos a pensar en las cosas que hacemos mal y no nos damos cuenta, aunque sea la falta de cordialidad en el tráfico, la falta de paciencia entre parejas, el descaro con lo que no nos pertenece, la falta de ética y principalmente la falta de respeto con el otro.

La vida de Jesús y todo su sufrimiento debe servirnos de ejemplo y de aprendizaje a todos nosotros. Cuando la vida nos muestra caminos difíciles, cuando nos sentimos perdidos, tristes, decepcionados, debemos tener en mente las injusticias que ha sufrido Jesús.

Es necesario que este tiempo sea un Nuevo Tiempo.
 
La confianza, la fraternidad y la paz sean estados de espíritu y objetivo en la vida.
J.C.

viernes, 22 de noviembre de 2013

COMO SI FUERA HOY MISMO (Lc 21, 5-19)

En este pasaje del evangelio Jesús nos habla de luchas de pueblo contra pueblo, de hermanos contra hermanos, terremotos, epidemias, hambre en el mundo. Esto mismo es lo que vemos y oimos cada día cuando escuchamos las noticias. Nos hablan de guerras en el mundo, de tifones, de niños que mueren por falta de algo tan cotidiano para nosotros como tener un cuarto de baño, de desnutrición infantil, hambrunas.....es nuestro día a día....pero tan lejano. Han pasado más de 2000 años y no hemos mejorado , seguimos cometiendo los mismo errores. 

Y ante todo esto qué hacemos, nos callamos, miramos a otro lado,....Jesús nos pide que demos nuestro testimonio, que no perdamos la ocasión , por dura que sea de explicar, de hablar, de comentar, de reflexionar de todo lo que pasa, cerca o lejos de nosotros. Tenemos algo muy importante, la palabra. No la callemos, utilicemos nuestra capacidad de dar testimonio y compartir reflexiones sobre la realidad de nuestro tiempo como Jesús nos pide.

El mismo nos dice , que en algunas ocasiones, no va ser fácil dar nuestro testimonio. Quizás ni los más cercanos nos entiendan, o les guste lo que decimos, quizás nos rechacen, se alejen de nosotros. Quizás prefieran seguir en la ignorancia porque es más fácil, o porque el mensaje de Jesús requiere mucho esfuerzo y compromiso.
Eso no nos debe hacer caer, detenernos o abandonar el camino. Debemos perseverar en el seguimiento del camino de Jesús, desde el respeto, desde la fé . Como se dice en el pasaje, Jesús nos da argumentos de sobra para evitar y no encontrar razón alguna para guerras ( de dinero, de poder, de...), para las desigualdades entre hermanos ( unos enfermos por comer demasiado y otros se mueren literalmente de hambre ), para defender condiciones dignas de vida con casa, hospitales, escuelas para toda la humanidad.

Nuestra perseverancia en el seguimiento del mensaje de Jesús hará que algún día alguien pueda decir: 

“Hoy no es como ayer, como hace más de 2000 años. Hoy es un día nuevo de paz e igualdad”
 
Y.U.A.

sábado, 9 de noviembre de 2013

NO ES DIOS DE MUERTOS, SI NO DE VIVOS (Lc 20, 27-38)

En este pasaje los saduceos plantean una situación que, aunque quizás algo cómica y con intención de ridiculizar a Jesús, deja traslucir muchos interrogantes y cuestiones que más de uno hemos tenido acerca de los misterios que no entendemos, sobre todo los que (como yo), posiblemente tenemos una mente más lógica...

En otros casos parecidos, Jesús se suele limitar a resaltar la intencionalidad de los comentarios que le hacen, pues muchas veces no tienen otra que intentar desacreditarle o ridicudizarle con malas artes. Esta vez, sin embargo, nos deja su respuesta sincera, ya que sabe que, como personas, estos cuestionamientos y la incertidumbre respecto al futuro es algo que todos, en mayor o menor medida, experimentamos y que nos crean inseguridad y, en ocasiones, desasosiego. En su respuesta vemos la actitud con la que podemos acercarnos a todos misterios, como la resurrección, o muchas cosas relacionadas con Dios.
Yo creo que la lógica, y el método científico son las mejores herramientas que tenemos para conocer el mundo en que vivimos y desde lo que somos ahora, con bastantes limitaciones que forman parte de nuestro ser persona: la necesidad que sentimos de compartir nuestra vida con las personas, de formar una familia, el dolor y la soledad cuando nos separamos...
Sin embargo, todo lo relativo a Dios, y lo que se sale de este mundo, no podemos comprenderlo, y tampoco podemos aplicar esas herramientas para estudiarlo...
Pero no es necesario....Jesús ha querido dejarnos claro que, a pesar de no comprenderlos, no hay ninguna duda de que nos llaman a la esperanza en una vida mejor, con menos limitaciones (incluidas las que hacen que nos planteemos estas cuestiones), sea como, donde y cuando sea, ya que “No es Dios de muertos, si no de vivos”
S.F.

domingo, 3 de noviembre de 2013

ZAQUEO, EL RECAUDADOR DE IMPUESTOS (Lc 19,1-10)

Desde niños hemos escuchado el evangelio de Zaqueo, hemos reflexionado sobre que nos quería decir Jesús en él,… además si nos metemos en google y buscamos comentarios de Zaqueo encontramos muchos resultados escritos por religiosos y laicos. Por todo esto, la pregunta que me hago es: ¿qué me dice a mi HOY el evangelio de Zaqueo?

Me viene a la cabeza un musical que vi la semana pasada con mis hijas, cuyo título era “Otro gran teatro del mundo”. La obra nos contaba que cada uno tenemos un personaje en el mundo que nos ha tocado, uno le ha tocado el rico, otro el pobre,… Y cada uno actuamos en este mundo siguiendo el guión que nos toca sin salirnos, sea justo o no. Entonces aparece el personaje de una niña que se llama Alma, que cambia el pensamiento de los actores del mundo. Así descubren que aunque les haya tocado un personaje en el mundo pueden cambiar su guión y así entre todos cambiar el mundo a un mundo mejor.

Y pensareis: ¿qué tiene que ver esto con Zaqueo? Yo creo que mucho. Era un publicano, jefe de recaudadores y muy rico, por esta razón era odiado, los recaudadores trabajaban para los romanos y además pedían más dinero del que los romanos exigían haciéndose de esta manera ricos fácilmente. A Zaqueo le toco ser recaudador de impuestos, y cumplía su papel sin cuestionar y además si podía se quedaba con dinero,… (a pesar de haber pasado casi 2000 años, hoy seguimos haciendo lo mismo). 

Pero apareció Jesús, y esta presencia da un vuelco en el corazón de Zaqueo y le hace cambiar. Creo que nosotros en el fondo somos como Zaqueo, estamos acomodados en nuestro personaje de este mundo y seguimos nuestro guión sin cuestionar. Jesús nos invita a cambiar, se aloja en nuestro corazón para darnos valor y fuerza para que no nos conformemos, para que quitemos la pereza, y hacernos ver que podemos improvisar y salirnos del guión de la vida sin importar lo que piensen los demás, así entre todos hacer un mundo mejor, construir el Reino de Dios.
 
A.A.

sábado, 26 de octubre de 2013

¿CUÁL ES MI ACTITUD? (Lc 18, 9-14)

A través de un fariseo y un publicano, Jesús en el evangelio de hoy nos muestra de una forma clara dos posturas diferentes y contrapuestas para dirigirnos a Dios y a los demás:
Orar desde las costumbres, cumpliendo todas las normas, seguros de hacerlo todo bien con aires de prepotencia y autosuficiencia y creyendo que los demás son inferiores. (El fariseo)
Orar con humildad, conociendo los fallos, pidiendo perdón desde la confianza y con la seguridad de que Dios escucha, quiere, acoge y perdona siempre. (El publicano)
La pregunta está clara: ¿Cuál es mi actitud? - ¿A quién me parezco?
Pero la respuesta no es tan fácil.
A veces, muchas veces, nos miramos demasiado a nosotros mismos; creemos que lo que pensamos, nuestras ideas son las más verdaderas; que nuestra religión es la única; que nadie hace las cosas como uno mismo; que no necesitamos de los demás y a veces ni siquiera de Dios; que no somos como otros con innumerables debilidades y fallos; alardeamos de lo que tenemos sin mirar a nuestro lado para ver lo que les falta a los demás; nos creemos “super cristianos” por ir a misa, rezar y hablar muchísimo de religión pero a veces poco nos importan las situaciones difíciles de los otros, (recordaba por ejemplo el caso ese del obispo alemán= “el obispo de lujo”) que ha gastado millones de euros en una casa con dinero que no era de él. Una manera de pensar en sí mismo con un corazón de rico.
Y por el contrario también hemos vivido lo bonito de esas experiencias de acercarnos a Dios para pedir perdón por nuestros fallos, para decir “lo siento” de una manera sencilla y humilde, para pedir fuerza y ánimo en momentos duros, para agradecer el regalo de cada día. Y si esa actitud es la que tenemos ante Dios, es seguro que será también la que tenemos con los demás, contando con ellos; importándonos lo que les pasa; haciéndonos cercanos; comprometiéndonos en situaciones difíciles pero justas; invirtiendo tiempo y amor en los demás.

Ojalá tú, yo, nuestro grupo, nuestra comunidad, después de mirarnos y de reflexionar, elijamos y trabajemos por poner humildad y sencillez en nuestra vida, que esa sea nuestra forma de presentación ante Dios en la oración y en nuestra manera de actuar  ante los demás. Juntos caminaremos hacia una sociedad un poco más justa y humana.
R.A.

 

domingo, 20 de octubre de 2013

EL PODER DE LA ORACION (Lc 18, 1-8)

Los personajes que presenta Lucas, son el vivo reflejo de lo que sucede en esta vida hoy. Un montón de viudas, de parados, de estafados, de gente sin recursos.... está pidiendo a gritos que se les ayude y es que vivimos a hora mismo en una sociedad en la que necesitamos eso, AYUDA!!! y es que las injusticias pasan por nuestra mirada cientos de veces al día.

Pero no solo vale ir una vez y al primer NO desfallecer, yo mismo uno de los afectados por las clausulas suelo de este país, he tenido que insistir durante más de 6 meses que me la quiten por varios medios y al final...... lo he conseguido, me dan igual los motivos pero lo he conseguido.

Esto nos enseña que hay que luchar por lo que es nuestro, por lo que consideramos justo, hay que tener fe y saber esperar, Jesús no nos va dejar solos.

Párate en cualquier sitio de tu caminar diario, piensa y reflexiona que necesitas o necesitan los que te rodean y pídeselo a Dios, no te canses, el sabrá cuando dártelo o hará pasar el tiempo para que quizás veas y te des cuenta que no era necesario lo que pedias en su día por que te ha alguna cosa mejor.

A mí me cuesta lo sé, seguro que a ti también, pero........ Como dice el refrán: el que algo quiere algo le cuesta, así que habla con Dios como cuando de pequeño le pedias algo a tus padres hasta cansarles.

domingo, 13 de octubre de 2013

HE VUELTO............

Han pasado justo 5 meses desde que decidí dejar de comentar el evangelio de los Domingos.

Cinco meses sintiendo la necesidad de hacerlo por la sensación que tenia una vez había unido mi vida con mi fe y lo había compartido con todos vosotros.

No he pensado mucho en cómo sería mi vuelta pero si tenia claro que tenia que tener el tiempo, las ganas, el silencio y la paz que requiere hacerlo bien. También deseaba tener una red de compañeros laicos que en caso de no poder disponer de esos 4 pilares pudieran ellos unir y compartir con todos vosotros su vida y su fe.

A partir de aquí lo que salga podréis o no leerlo pero estoy seguro que a mi me hará sentir algo especial al terminar de compartidlo con vosotros.

Gracias a todos los que seguís visitando el blog, ya son casi 7000 visitas.

Bienvenidos de nuevo, amigos.

domingo, 12 de mayo de 2013

UNA TAREA, UN COMPROMISO, UNA MISIÓN (Lc 24,46-53)

Nos encontramos ante los últimos momentos de Jesús junto a sus amigos.

Desaparece de la vista de los discípulos bendiciéndolos y ellos vuelven a Jerusalén llenos de alegría, con una tarea, un compromiso, una misión.

Vivirán un tiempo nuevo, serán testigos de las palabras y los gestos de Jesús con confianza y esperanza: Jesús les había prometido su presencia continuada y nunca se encontrarán solos.

Hoy, esa llamada es a mí, a ti y a todos los que de alguna manera notamos que Jesús nos habla y nos envía, nos pide que bajemos los ojos, que miremos y veamos los caminos de la vida, que nos preocupemos por esa gente angustiada y sin recursos y que trabajemos por la justicia y el bien común. 

El lema de este curso en nuestra Unidad Pastoral es: “Alumbrando Caminos Samaritanos / Bideak Errukiz Argituz” y hoy juntos celebramos el “Domingo Comunitario”.

Dentro de la comunidad intentamos: crear, dar a luz caminos nuevos desde ese sentir compasivo a la vez que ponemos chisipitas de luz para iluminar en este tiempo de oscuridad.

Esta es nuestra tarea, nuestro compromiso y nuestra misión de este curso.
 
R.A.

domingo, 5 de mayo de 2013

PAZ Y AMOR (Jn 14, 23-29)

“El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él”
 
Dios nos quiere como un padre (o madre), y ¿qué significa esto? Es fácil sentir el amor de un padre o una madre, que velan por ti desde el primer segundo de tu existencia. Pero yo no descubrí el significado exacto de estas palabras hasta hace once años que fui madre. Entonces descubrí una nueva forma de amar. Un amor incondicional, sin esperar nada a cambio, amar por encima de todo. Un AMOR infinito. 

Pero Jesús va más allá, nos dice que hagamos caso a sus palabras, que no nos quedemos pasivos, sin hacer nada con el amor de Dios, sino que salgamos de nuestro caparazón y amemos con nuestras acciones allí donde vayamos. De esta forma descubriremos que no hay cosa más gratificante, y sentiremos a Dios dentro de nosotros.

«Mi paz os doy.» «No os la doy como os la da el mundo.»

Jesús nos anuncia que se va, que no estemos tristes y nos deja su paz. Nos deja un poco así, pero ¿Cuál es esa paz? Es darse cuenta de que vale la pena cualquier esfuerzo si se hace por amor. Su paz consiste en buscar la felicidad en el amor, que es darse, y no en el egoísmo, que es buscarse a sí mismo. Uno debe abandonar su comodidad e incluso su voluntad para hacer la voluntad de Dios.

Yo como madre intento hacer ver a mis hijos que sacrificarse por los demás tiene mayor recompensa y más duradera que hacer lo que a uno le apetece en ese momento aunque tengamos pereza. Y no hay mayor sacrificio que ser madre… pero a su vez la MAYOR SATISFACION.

Felicidades a todas las madres!!!
A.A